EL CIERVO

La elección de los colores es quizá la característica que más se ha despegado de la tradición en el Bordado Popular Serrano.

Este tipo de bordado llegó a la mitad del  siglo XX con la utilización de los cuatro colores que lo caracterizaban: rojo, amarillo, azul y verde al que se añadió en ese siglo el salmón.

En el último cuarto del siglo XX encontramos monocromías en diferentes tonos predominantemente en azules.

EL CIERVO Considerado como el animal guardián del bosque y de la naturaleza por excelencia. Principio masculino activo que apoya y protege al principio femenino receptivo, acogedor y gestador de vida.

Guía y guardián de la madre Tierra, desplegando sus valores de agilidad, belleza y nobleza, representa la buena fortuna, la pasión y la virtud que nos lleva al descubrimiento y a la renovación continua de los procesos de la Vida, aportando la fuerza, la virilidad y la pureza de la creación en estrecha vinculación con los elementos naturales que la conforman.

En su sabiduría nos aporta el poder de la gratitud y el talento de mantenerse en silencio con una escucha activa, percibiendo desde una visión global los sonidos y lo que acontece en el bosque. Atento a sus significados nos aporta y nos ofrece caminos alternativos hacia un propósito común. Tiene la habilidad de sacrificarse por el bien de la familia y la comunidad, siempre desde el entendimiento de lo que es necesario y vital para salvaguardar la integridad del ecosistema.

El ciervo elige ser el guía de las almas que se han propuesto aprender y disfrutar del contacto directo con la naturaleza, apreciando y protegiendo a todas las especies que habitan en ella, comprendiendo y diferenciando lo que es necesario y lo que es superfluo en cada momento, explorando desde el poder personal que integra el principio masculino y el femenino todo tipo de caminos alternativos para llegar a alcanzar el propósito del bien común para todos los seres que habitan la Tierra.