El grifo es habitualmente un emblema de la heráldica, como el unicornio, el león y otros. Representa convencionalmente el ingenio, la fuerza, el valor y la vigilancia.

Es una criatura mítica, con la cabeza, las garras y las alas de un águila y el cuerpo de un león. A veces es retratado con una larga cola de serpiente. Son mencionados desde antiguo por Plinio y Esquilo, combinando las cualidades simbólicas del león y del águila: es el rey de los pájaros y señor del aire unido al rey de las bestias y señor de la tierra.